La desesperación por conseguir un empleo bien remunerado al norte de la frontera se ha convertido en el caldo de cultivo perfecto para mafias cibernéticas que operan con total impunidad en redes sociales. Mediante videos editados profesionalmente, falsos testimonios de campesinos sonrientes y logotipos apócrifos de embajadas, estafadores seducen a familias enteras prometiéndoles contratos agrícolas o de hotelería en cuestión de semanas a cambio de «gastos de gestión» o «derechos de entrevista consular».

“Por ley estadounidense, ningún empleador ni reclutador autorizado puede cobrarle un solo centavo al trabajador por conseguirle una visa H-2A o un empleo agrícola. Todo reclutador que pida adelantos por OxxO o Western Union es un defraudador.”
— Unidad de Prevención contra el Fraude / Alianza Consular Binacional
Las cinco señales inconfundibles de una estafa de visado
Los consulados de México y Estados Unidos alertan sobre cinco focos rojos: 1) Solicitud de depósitos en cuentas de personas físicas o transferencias a través de tiendas de conveniencia; 2) Promesa de «aprobación 100% garantizada sin entrevista consular»; 3) Uso de correos electrónicos gratuitos (@gmail.com, @hotmail.com) en lugar de dominios oficiales; 4) Negativa a proporcionar el número oficial de caso ETA del Departamento de Trabajo; y 5) Presión psicológica para transferir dinero «antes de que se agoten los cupos».
Dónde corroborar la veracidad de una vacante
Antes de entregar dinero o documentos de identidad, los aspirantes deben ingresar al portal oficial `seasonaljobs.dol.gov` del Departamento de Trabajo de EE. UU. o acudir al Servicio Nacional de Empleo (SNE) de la Secretaría del Trabajo en México, donde se pueden consultar de forma gratuita todas las órdenes de trabajo agrícola y no agrícola certificadas y sus empleadores legales autorizados.