Lo que sucedió en Michoacán es un acto cobarde del gobierno de Calderón en obvia complicidad con el mal PRI. ¿Tiene como tarea dejarle a Peña Nieto un México “limpio” de demandas sociales, ahogando en sangre a los pueblos, a los jóvenes.

Felipe Calderón está entregando cobardemente a personas conscientes que sólo luchan por cambi

ar la desastrosa situación que nos han heredado doce años de malos panistas, acumulando corrupción e insensibilidad de malos priistas.

Todo parece indicar que nos espera sólo represión y muerte. Ellos mismos están acabando las esperanzas pacíficas y están orillando al pueblo a defenderse como pueda. ¿Vendrán otras masacres como la de Tlaltelolco y la del 71?

Por supueso que cuentan con mi firma. Lo menos que podemos hacer los que tengamos un poco de consciencia y amor a Dios, es apoyar esta protesta.

P. Solalinde

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