Tapachula, Chiapas, 14 de octubre .– La situación de miles de migrantes que permanecen en Tapachula, Chiapas, comienza a recrudecerse. Instancias internacionales y organizaciones civiles expresaron su alerta frente a esto, luego que el viernes naufragó una lancha con al menos 20 extranjeros –sobre todo de origen africano que intentaban llegar a ciudades del norte para huir del sureste mexicano–, así como por el operativo de la Guardia Nacional y agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) que el sábado impidieron el paso de una caravana de alrededor de 2 mil extranjeros.

De acuerdo con información oficial el naufragio, que se habría dado en las costas de Tonalá, ha dejado hasta el momento tres migrantes muertos, mientras que por el operativo hubo cientos de detenidos y, reportaron activistas, la separación de una niña de sus familiares.

Autoridades de Oaxaca y fuentes del INM confirmaron que este domingo apareció en la comunidad Cachimbo, en las costas oaxaqueñas, el cuerpo sin vida (el tercero) de uno de los migrantes que viajaba en la balsa. Dos más se detectaron el sábado en territorio de las playas chiapanecas.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó su preocupación ante ese naufragio.

“Según información pública, ocho personas sobrevivieron al naufragio y se desconoce el número de personas desaparecidas (…) La @CIDH exhorta al Estado de México a adoptar las medidas necesarias para coordinar operaciones de búsqueda y rescate, así como la puesta en marcha de investigación y protocolos forenses para la identificación y localización de personas desaparecidas y/o fallecidas”, publicó el organismo en Twitter.

El cuerpo hallado en las costas de Oaxaca, en los límites con Chiapas, permanece en el municipio de Chahuites. Las autoridades locales realizan las indagaciones respectivas para tratar de identificarlo.

De su lado, el Colectivo de Observación y Monitoreo de Derechos Humanos en el Sureste Mexicano, conformado por 12 organizaciones y colectivos nacionales e internacionales, censuró el operativo contra los migrantes, que desde hace meses se encuentran en la incertidumbre en la ciudad de Tapachula.

Demandó al gobierno mexicano dejar de priorizar sus relaciones diplomáticas con Estados Unidos antes que la vida de miles de personas y que dé a conocer de manera inmediata el total de detenidos y la ubicación en la que se encuentran tras el operativo.

Agregó que la caravana, que se organizó espontáneamente y en la que participaban personas de África, Cuba y Haití fue un intento de escape de miles de personas “del muro conformado por la militarización, la burocracia, criminalización, xenofobia, el poco acceso a derechos básicos y por las condiciones indignas de vida que las han aprisionado en la ciudad de Tapachula.

El éxodo migratorio se enfrenta a una cacería cruel e inhumana ejecutada por cientos de agentes de la Guardia Nacional y del INM. Las vidas de miles de personas migrantes y con necesidades de protección internacional en México son orilladas al límite de su existencia por una política migratoria que claramente responde a los intereses de Estados Unidos.

Irineo Mujica, de la organización Pueblos Sin Fronteras, quien el sábado documentó en video el numeroso operativo contra los migrantes, a quienes incluso persiguieron entre matorrales para detenerlos, denunció que una niña de menos de cuatro años se separó de sus padres debido a las acciones militares.

Afirmó que la gran mayoría de migrantes que iban en la caravana desarticulada cerca del municipio de Huixtla, fueron regresados a Tapachula, donde se siente un ambiente horrible, como si estuviéramos en guerra

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