S o m o s M i g r a n t e s: un sinónimo de la Libertad de Expresión

Desde el norte de México se fragua un proyecto periodístico que cubra los acontecimientos del fenómeno migratorio en México : Somos Migrantes. Nos complace informar que ahora hemos roto las barreas que implica el periodismo impreso. Con un click estamos al alcance del mundo. Este sitio es para toda la comunidad migrante. Nos interesa informar el diario acontecer de los miles y miles de seres humanos que diariamente atraviesan por nuestro país en busca del llamado sueño americano. Ya era tiempo que despertáramos ante las atrocidades que se cometen contra nuestros hermanos latinoamericanos. Tragedias como la de San Fernando, Tamaulipas, nunca más deben ocurrir en nuestro país. Y en este recuperar nuestra generosidad mexicana, los medios juegan un papel fundamental. Máxime en los tiempos corrientes, marcados por la mercancía de la noticia. Todo aquello que atenta contra la dignidad humana, suele ser soslayado por los poderosos de la comunicación. Sus contenidos suelen tener una cierta predilección por el envilecimiento de la sensibilidad. De tal manera que Somos Migrantes, también buscará proyectar todos aquellos proyectos que promueven la solidaridad y la creatividad, como lo son las comunidades que se organizan en cooperativas. Nos interesa contar fidedignamente las incontables historias de injusticia que padecen los migrantes en su travesía por el país. Con el tiempo, ambicionamos convertirnos en el espejo fiel de lo que realmente está pasando con el fenómeno migratorio. Es preciso informar que actualmente este medio está promoviendo la candidatura del sacerdote Alejandro Solalinde para el Premio Nobel de la paz. Precisamente la presentación del primer número la hicimos en la Ciudad de México, con la participación de Solalinde. Esa noche comprendimos que este gran ser humano enfrenta una gran batalla, y que es preciso respaldarlo. De la misma manera, continuamos en la búsqueda y posterior promoción, de todos aquellos personajes que desde el anonimato y con escasos recursos, continúan hermanándose con una causa tan demandante, como la es de todos aquellos jóvenes que son expulsados de la miseria en Centroamérica para internarse en un territorio que hoy por hoy es tierra de bandidos: El sueño americano, se convirtió en la pesadilla mexicana.

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