- Periódico Digital

El negocio de la persecución: Agencias privadas cobran multas migratorias a repatriados en México

Empresas privadas de cobranza contratadas por dependencias estadounidenses están localizando a connacionales en sus comunidades de origen en México para exigir pagos de miles de dólares por sanciones migratorias impagas. Organizaciones civiles denuncian una práctica abusiva e inaplicable.

Para cientos de connacionales que fueron deportados o retornaron voluntariamente a territorio mexicano, la pesadilla de las políticas migratorias de Estados Unidos no terminó en la frontera. En semanas recientes, una oleada de cartas formales de despachos privados de cobranza internacional ha comenzado a llegar a viviendas rurales y colonias populares en estados como Guanajuato, Puebla y Michoacán, exigiendo el pago inmediato de multas civiles acumuladas durante su proceso de remoción.

Hombre retornado en su hogar en México leyendo con preocupación una carta formal de cobranza de multas en inglés
Migrantes deportados reciben cartas de despachos privados internacionales que exigen el cobro de multas migratorias pendientes.

“Resulta inhumano e inmoral que tras despojarlos de su patrimonio y expulsarlos de su territorio, envíen agencias de cobranza privada transnacional para asfixiar financieramente a quienes ya lo perdieron todo en el camino.”

— Red Binacional de Acompañamiento a Familias Retornadas

La tercerización del cobro y el uso de datos personales

Las sanciones económicas —que oscilan entre los 2,000 y 15,000 dólares— derivan de cláusulas punitivas por «falta de comparecencia» o «incumplimiento voluntario de salida». Las agencias estadounidenses han cedido carteras de cobro a consorcios privados de cobranza, los cuales recurren a rastreadores de datos comerciales y llamadas intimidatorias a parientes tanto en Estados Unidos como en México para forzar el desembolso.

Nulidad jurídica de las amenazas en territorio mexicano

Frente a la zozobra generada, colegios de abogados y comisiones de derechos humanos han sido enfáticos: dichas cartas no tienen validez ejecutiva ni jurisdicción legal en México. Las empresas privadas no pueden embargar bienes ni ordenar detenciones en suelo mexicano. Se recomienda a las familias afectadas no realizar transferencias de dinero bajo presión y denunciar cualquier intento de extorsión ante la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) y fiscalías locales.

Facebook Twitter Email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *