Al señalar que hay una emergencia por la migración, debido a que más de 144 mil personas pudieron llegar a Estados Unidos en mayo pasado cruzando por territorio mexicano, la titular de la Secretaría de Gobernación (SG), Olga Sánchez Cordero, habló de la porosidad en la frontera sur.

Esa es una cantidad que, quiero decirles, que no sé de dónde pasaron, dijo en entrevista.

En tanto, el subsecretario de Derechos Humanos y Población de la SG, Alejandro Encinas, señaló que el número de solicitantes de asilo que envía el vecino país podría llegar a 50 mil en los próximos meses (hoy suman poco más de 11 mil).

A los centroamericanos recibidos por esa vía se agregarían más de 60 mil que pedirán refugio a México.

No hay una cifra concreta; evidentemente se han registrado ingresos a Estados Unidos superiores a 150 mil personas solamente en mayo. No todos hacen solicitud de refugio, pero sí estimamos que va a ser muy grande el número de personas que regresarán a instalarse en la frontera norte, dijo.

La SG participa a través del Instituto Nacional de Migración (INM) en la mesa del gobierno federal instalada para atender esta emergencia y lograr contener el flujo migratorio hacia el norte en los próximos 45 días, y máximo en los tres meses subsecuentes, como exige Estados Unidos.

No se puede actuar sin los agentes migratorios, dijo la secretaria.

Subrayó que hay una situación de emergencia de 45 días que requiere de la participación incluso de subsecretarios de otras dependencias.

De ninguna manera puede actuar el gobierno sin la presencia del INM, así que no está fuera. Se trata de una emergencia por el número de personas que circularon por nuestro país, que fueron una cantidad enorme”, dijo ante las preguntas acerca de la batuta que lleva en esta crisis la Secretaría de Relaciones Exteriores y no la de Gobernación, como lo marca la ley en cuanto a ser la responsable de aplicar la política migratoria.

La secretaria adujo que hay un problema porque en enero el promedio mensual de cruces irregulares a Estados Unidos, desde México, era de 30 a 40 mil personas, pero a partir de entonces empezó a crecer, hasta rebasar en mayo 144 mil.

Ante ello, anunció la implementación de un modelo especial mexicano para promover las visas de trabajo a indocumentados, poniendo atención a sus derechos humanos, y se apuesta a una migración regular, ordenada y segura.

Primero, dentro de un acto para construir el programa de derechos humanos y luego en entrevista, el subsecretario Encinas dijo que no renunciará a la convicción de proteger a los migrantes y luego habló de una estrategia donde todas las dependencias vamos a intervenir para atender el fenómeno.

Aseguró que ya se trabaja en el fortalecimiento de recursos humanos y materiales para organismos como el INM y la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados, aunque hasta el momento no se han ofrecido cifras del fortalecimiento presupuestal para el sector.

En especial porque en las semanas recientes se ha registrado un flujo de peticionarios de refugio sin precedente. La estimación original para este año era de 40 mil solicitudes (10 mil más que el año pasado), pero con toda seguridad se llegará, en 2019, a 60 mil, indicó

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