papa-francisco-muros-no-solucionan-migracionEl Papa Francisco advirtió que una actitud de cerrazón o el establecimiento de muros y barreras no solucionan el problema de los migrantes, más bien terminan por favorecer los tráficos criminales.

“El único camino de solución es la solidaridad, con el migrante y el forastero. El empeño de los cristianos en este campo es urgente tanto hoy como en el pasado”, aseguró ante miles de personas congregadas en la Plaza de San Pedro para su audiencia pública semanal.

Desde el atrio de la basílica vaticana reflexionó sobre el pasaje bíblico que llama a acudir al forastero y lamentó que las crisis económicas, los conflictos armados y los cambios climáticos empujen a tantas personas a emigrar.

Pero recordó que las olas migratorias no son un fenómeno nuevo, sino que pertenecen a la historia de la humanidad; por eso consideró una falta de memoria pensar que solo existan en los tiempos actuales.

“En algunas partes del mundo surgen muros y barreras. Parece, a veces, que la obra silenciosa de tantos hombres y mujeres que, en muchos modos, se prodigan por ayudar y asistir a los refugiados y migrantes sea oscurecida por el ruido de otros que dan voz a un instintivo egoísmo”, estableció.

El pontífice sostuvo que en el curso de los siglos se vieron grandes expresiones de solidaridad, sin olvidar las tensiones sociales, pero constató que la crisis económica favorece por desgracia el surgimiento de actitudes de cerrazón y de no acogida.

Instó entonces a todos a acoger a quienes huyen de la guerra, del hambre, de la violencia y de condiciones de vida deshumanas, especialmente diócesis, las parroquias, las asociaciones, los movimientos y los católicos en lo particular.

 

Facebook Twitter Email