pena-noeto-soledadLuis Videgaray, el hombre de confianza del Presidente Enrique Peña Nieto, dejó ayer la Secretaría de Hacienda en medio de una crisis generada por la visita del candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, ideada por él, pero repudiada por la mayoría.

En su lugar, asumió el cargo el economista y abogado José Antonio Meade.

En el acto de toma de posesión del cargo, acompañado por el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio, y el vocero de la Presidencia, Eduardo Sánchez, Peña Nieto dedicó unas sentidas palabras a Videgaray, quien lo ha acompañado desde su etapa como gobernador del Estado de México (2005-2011).

“Ha sido un funcionario comprometido con México y leal con el Presidente. Muchas gracias, Luis, por el servicio que le has prestado a nuestra nación”.

A Videgaray se le considera uno de los ingenieros de las reformas en materia económica, como la fiscal o la financiera, que impulsó Peña Nieto dentro del Pacto por México, que junto a cambios en educación o energía llevaron a un periodo optimista conocido como el “Mexican moment”.

No obstante, Peña Nieto vive en su cuarto año de mandato una crisis de popularidad, que se vio agravada por la visita de Trump la pasada semana a México.

Según analistas mexicanos, esta reunión fue largamente analizada por el gabinete y su máximo impulsor fue Luis Videgaray, quien alegó que permitiría suavizar las posiciones de Trump en materia migratoria y económica, ferviente opositor al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Esta propuesta, que Peña Nieto avaló, causó un encontronazo con la canciller, Claudia Ruiz Massieu, de quien se rumoró que presentó su renuncia (pero no fue aceptada) tras el pésimo resultado del encuentro.

Éste ha sido criticado dentro y fuera de México y no ha cambiado la postura de Trump, quien sentenció que México pagará la construcción del muro si gana la presidencia.

Videgaray no será reubicado en otro cargo en el Gobierno, lo que representaría una salida por la puerta de atrás. Llegó a finales de 2012 a la Secretaría de Hacienda, pero antes fue el coordinador de la campaña de Peña Nieto a la Presidencia, así como de la etapa transición entre el Gobierno entrante y el saliente.

Esta amistad y confianza entre el Presidente y Videgaray se remontaba, al menos en el plano político, desde que fue secretario de Finanzas del Gobierno del Estado de México, cuando Peña Nieto era gobernador.

Ante el cambio, Luis Enrique Miranda será el nuevo titular de Desarrollo Social, y tendrá la tarea de coordinar la estrategia nacional para eliminar la pobreza en el país, que afecta a casi la mitad de la población, y lograr un mejor nivel de vida de los mexicanos.

Los cambios detonaron las reacciones de diversos sectores. El director general del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), Juan Pardinas, aseguró que Meade es “un técnico” en materia hacendaria, justo lo que necesita el país.

“Es una de las personas con mayor experiencia en el servicio público en cargos de alta responsabilidad”.

Opinó que el problema esencial de la economía nacional es la caída en los ingresos públicos y un aumento estructural en los gastos del Gobierno.

Explicó que el proceso de “despetrolización” de la economía mexicana es un cambio “muy violento, pero necesario para tener una administración hacendaria que no dependa de un recurso no renovable”. Mientras en 2012 se destinaban 40 centavos de cada peso procedente del petróleo al gasto público, en 2016 son sólo 15 centavos.

Ildefonso Guajardo Villarreal, secretario de Economía, respondió que los cambios son asimilados con “mucha estabilidad”.

“Creo que es un paso de estafeta que está prácticamente siendo asimilado de una manera muy tranquila y con mucha estabilidad”.

Facebook Twitter Email