cierran-garita-solalindeAprovechando el flujo migratorio que enfrenta Mexicali y lo que él denomino como una crisis humanitaria en donde cada día llegan personas provenientes de Haití, El Congo y otros países, José Alejandro Solalinde Guerra sacerdote mexicano defensor de los derechos humanos, visitó la capital del Estado para emitir un mensaje de tolerancia, respeto y alerta.

En punto de las 11:00 horas de ayer llegó Solalinde a la cita que tenia con grupos de migrantes en el Hotel dirigido por Sergio Tamai, quien ya lo esperaba para cederle el micrófono y escuchar su discurso.

Como eje fundamental el sacerdote galardonado con el premio Nacional de los Derechos Humanos en 2012, hizo hincapié en el Evangelio de Tomás, donde se menciona que todos los seres humanos son transeúntes, es decir gente que pasa por un lugar,.

“Todos somos hermanos y los que van llegando son bienvenidos, para Dios todos somos legales”, comentó.

El Padre Solalinde atribuyó la crisis migratoria al constante saqueo que han sufrido los países de donde provienen los migrantes, por eso es que según su perspectiva es natural que la gente se vaya de los países devastados económicamente y busque su bienestar en los países desarrollados.

“El Norte ha saqueado el Sur, quien quiera vivir allá es a costa de su vida, Haití es el país más pobre de los dos más pobres de América latina”, argumentó.

Un comentario que puso en perspectiva la situación fue el que dedicó a Mexicali, mencionando que la capital del Estado se ha formado con gente que proviene de otros países, estados y ciudades.

El clérigo defensor de los derechos humanos señaló que existen bajo su perspectiva grandes irregularidades por parte del Instituto Nacional de Migración.

“Es un foco terrible de corrupción, hay gente buena pero son muy pocos, todo está enfocado para sacar dinerito”, comentó en su discurso haciendo alusión a la facilidad con la que pasan las personas cuando tienen recursos económicos.

Para concluir de manera irónica agradeció que existiera gente como Donald Trump.

“Yo digo, qué bueno que salió un Donald Trump, porque si no, no nos hubiéramos dado cuenta de la situación en Estados Unidos”, refiriéndose al apoyo que ha recibido el candidato Republicano el cual se basa en el odio a los migrantes y minorías.

En punto del mediodía partió el grupo de manifestantes hacia la garita centro, lanzando consignas en pro de los derechos de los migrantes.

Al llegar a la línea fronteriza, los agentes migratorios estadounidenses rápidamente tomaron su posición para evitar cualquier incidente pidiendo de manera enérgica que los migrantes no cruzaran la línea.

Por un lapso aproximado de tres minutos se bloqueó el cruce de vehículos, ante la mirada del Padre Solalinde quien siempre se mantuvo a unos metros de distancia.

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